Caminante son tus huellas,

exposición comisariada por Miguel Cereceda.

Del 2 de diciembre al 3 de febrero de 2024

Artistas invitados:

  • Hilario Álvarez
  • Flavia Bernar
  • Carma Casulá
  • Alfredo Igualador
  • Manuel Rufo
  • Ana Pérez Pereda.

El pasear y el caminar ha gozado desde antiguo de una excelente consideración filosófica. Sabemos que, en la escuela de Aristóteles, algunas de sus clases se impartían paseando alrededor de un patio, por lo que sus adeptos fueron llamados “peripatéticos”. Frente al pensamiento sentado y asentado en una cátedra, Nietzsche proclamó la dignidad del pensamiento caminado. «La carne del trasero —escribía en el § 34 de El crepúsculo de los ídolos— es cabalmente el pecado contra el espíritu santo. Sólo tienen valor los pensamientos caminados». Martin Heidegger, por su parte, identificó la práctica del pensar con la del caminar. Los títulos de algunos de sus libros, como Holzwege (Caminos del bosque), Wegmarken (Hitos) o Unterwegs zur Sprache (En camino hacia el lenguaje), así parecen confirmarlo. «El pensar —afirmaba en la “Carta sobre el humanismo”— traza en el lenguaje surcos apenas visibles. Son aún más tenues que los surcos que el campesino, con paso lento, abre en el campo». Tal vez por eso decidió denominar sus obras como „Wege, nicht Werke“ (caminos, no obras).

La consideración del caminar como práctica artística es sin embargo más reciente. Tal vez fue Jean-Jacques Rousseau el primero en romantizar la práctica de los paseos, en sus Ensoñaciones del paseante solitario (1776). Kaspar David Friedrich elevó esos paseos a la categoría de icono de la pintura romántica, en su Caminante sobre el mar de nubes (1818), y Charles Baudelaire convirtió al paseante ocioso (flâneur) en emblema de la modernidad.

Es posible que fuesen los Situacionistas los primeros en darle a sus paseos por la ciudad el sentido explícito de prácticas artísticas. Debord publicó su “Teoría de la deriva” en 1958 y allí insistió en que “el concepto de deriva está ligado indisolublemente al reconocimiento de efectos de naturaleza psicogeográfica y a la afirmación de un comportamiento lúdico-constructivo que la opone en todos los aspectos a las nociones clásicas de viaje y de paseo”. Pero, a partir de su reivindicación del paseo como práctica estética, empezaron a proliferar artistas que convirtieron el caminar en una obra de arte. Los más conocidos son Hamish Fulton, Richard Long o Marina Abramovi, pero muchos otros artistas han continuado esa senda. Maravillosas obras caminadas han hecho Francis Alÿs, Janine Antoni o nuestro añorado Felipe Ehrenberg.

También en España el caminar como práctica artística ha tenido ilustres precursores. Entre ellos, Isidoro Valcárcel Medina, con sus acciones en los Encuentros de Pamplona (1972) o Nacho Criado, con su serie de “Rastreos y Recorridos” (1971-1973). Por su senda han continuado muchos otros artistas españoles a los que no resulta posible mencionar aquí. Sin embargo, y a pesar de ello, sí que queremos mencionar el trabajo de dos o tres artistas que nos han ayudado a trazar este camino. En concreto Rafa Lamata y Miguel Nava, quienes, entre 1996 y 2001 organizaron sucesivas revistas caminadas, y el querido amigo Hilario Álvarez, que continuó varios años con el testigo de las revistas caminadas, a través de su Oficina de Ideas Libres, y al que quisiéramos rendir con esta exposición un pequeño homenaje.

De hecho, la mayor parte de los artistas participantes en esta exposición, incluido su comisario, estuvieron vinculados a un grupo de caminantes psicogeográficos al que Hilario Álvarez mismo bautizó como “Caminart”. Ese mismo grupo es el que ahora presenta en Cafebrería ad Hoc, bajo un título machadiano, algunas de sus meditaciones sobre el arte del caminar.

Con motivo de la exposición organizaremos una una Conferencia sobre el arte del caminar el martes 12 de diciembre, a cargo de Manuel Rufo, una Mesa Redonda el martes 16 de enero de 2024 en la que intervendrán personajes relevantes tanto del mundo de la literatura como del arte y la filosofía; y una Revista Caminada el sábado 27 de de enero de 2024, en torno a Cafebrería ad Hoc y el barrio de Argüelles, en colaboración con Rafa Lamata y Miguel Nava.

MIGUEL CERECEDA.

Miguel Cereceda (Santander, 1958) es Profesor titular de Estética y Teoría de las Artes en el Departamento de Filosofía de la Universidad Autónoma de Madrid. Ha sido Catedrático de Filosofía de Bachillerato y profesor de Sociología del Arte en la Facultad de Bellas Artes de Cuenca de la Universidad de Castilla-La Mancha. Actualmente es miembro de la Junta Directiva del Círculo de Bellas Artes de Madrid, crítico de arte en el diario ABC de Madrid y ha sido Profesor Invitado en el Departamento de Arte y Nuevos Medios de la Universidad de Potsdam (Alemania).

Ha publicado los siguientes libros:

El lenguaje y el deseo, Julio Ollero Ed., Madrid, 1992
Kant: el uso teórico y el uso práctico de la razón, Ed. Mare Nostrum, Madrid, 1992
El origen de la mujer sujeto, Tecnos, Col. Metrópolis, Madrid, 1996.
Hacia un nuevo clasicismo. Veinte años de escultura española, Valencia, 1999
Desesculturas, Fundación Eduardo Capa, Alicante, 2002
El Barco del Arte, Ministerio de Cultura, Madrid- Bilbao, 2005
Problemas del arte contemporáne@, Cendeac, Murcia, 2006